
CDMX: El Renacimiento del Imperio
Tenochtitlan, la capital del imperio azteca, no desapareció; simplemente cambió de piel. Hoy, la Ciudad de México es un palimpsesto donde conviven pirámides, catedrales barrocas y rascacielos. Es la "Ciudad de los Palacios" y el centro cultural de América Latina. Un caos organizado que vibra entre la vanguardia gastronómica de la Roma y el silencio lacustre de Xochimilco. Aquí, la historia no se visita, se respira.
Teotihuacán: Donde los Hombres se hacen Dioses
Antes de los Aztecas, existieron los Gigantes. La 'Ciudad de los Dioses' es un enigma de precisión astronómica. La experiencia definitiva no es caminar entre multitudes, sino sobrevolar el Valle en globo aerostático al amanecer, cuando la bruma aún cubre la Pirámide del Sol, o acceder en privado al Palacio de Quetzalpapálotl para entender cómo vivía la élite sacerdotal lejos de la piedra desnuda.
El Zócalo: El Corazón de Piedra
El centro neurálgico del país se levanta literalmente sobre las ruinas del Templo Mayor. Aquí, la Catedral Metropolitana tardó tres siglos en construirse, mezclando gótico, barroco y neoclásico. Caminar por estas calles es pisar la historia de la conquista: palacios virreinales convertidos en museos y terrazas secretas que miran a la plaza pública más grande de occidente.
Chapultepec: El Único Castillo Real
El Bosque de Chapultepec es el pulmón de la ciudad y el hogar del Castillo de Chapultepec, la única residencia real en América habitada por monarcas (Maximiliano y Carlota). Un palacio europeo en la cima de un cerro sagrado azteca, con vistas que dominan el Paseo de la Reforma. A sus pies, el Museo de Antropología resguarda la Piedra del Sol, el calendario que rige el tiempo mexicano.
Roma y Condesa: Art Déco y Vanguardia
Durante el Porfiriato, la ciudad quiso ser París. Estos barrios son el legado de esa aspiración: casonas Art Nouveau y Art Déco, bulevares arbolados y parques que hoy son el epicentro de la gentrificación chic. Aquí la arquitectura dialoga con la gastronomía de autor y las galerías de arte contemporáneo. Un paseo estético por el México moderno y cosmopolita.
Coyoacán: El Barrio de los Intelectuales
Lejos del bullicio del centro, Coyoacán mantiene su aire de pueblo colonial. Fue el hogar de Hernán Cortés y, siglos más tarde, el refugio de Frida Kahlo, Diego Rivera y León Trotsky. Sus calles empedradas y plazas llenas de color son el escenario de la bohemia mexicana, donde el olor a café y churros se mezcla con la historia del arte del siglo XX.
Xochimilco: El Último Lago
Olvídate de la fiesta ruidosa. El verdadero Xochimilco es una reserva ecológica, Patrimonio de la Humanidad. Navegar al amanecer por sus canales en una trajinera tradicional es volver al paisaje original de Tenochtitlan. Aquí se visita las chinampas (islas agrícolas flotantes) para ver el cultivo ancestral y encontrar al ajolote, el dios anfibio que se niega a morir.
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